En un artículo publicado en la revista Circulation del 15 de Enero del 2008, investigadores de varios departamentos de la Emory University (Atlanta, EEUU), partiendo de la base de la comprobada acción protectora de la dieta mediterránea sobre la enfermedad cardiovascular, mecanismo de dicha acción que se supone debido a una reducción de la inflamación sistémica o generalizada que facilita la deposición de placas de ateromas, se proponen como objetivo comprobar hasta qué punto esta asociación entre dieta mediterránea e inflamación sistémica es debida a factores genéticos o familiares.
La población estudiada ha estado compuesta por 180 pares de gemelos monozigóticos (idénticos, ya que comparten el 100% de sus genes) y dizogóticos (fraternales, que comparten aproximadamente un 50% de sus genes), que fue reclutada en el Vietnam Era Twin Registry, nacidos entre 1946 y 1956, criados en la misma familia, libres de enfermedad cardiovascular, dato comprobado en un examen realizado en 1960.
La adherencia a la dieta mediterránea de esa población de 345 varones, en la edad media de la vida, fue comprobada mediante cuestionarios con un baremo que permite evaluar el grado de dicha adherencia, con 10 como máxima puntuación.
Se determinaron en ayunas los niveles en el plasma sanguíneo de dos biomarcadores de la inflamación sistémica: la interleukina- 6 (IL-6) y la proteína C-reactiva.
Los resultados fueron los siguientes: la adherencia a la dieta mediterránea se asocia de manera significativa con una reducción de los niveles en el plasma sanguíneo de la interleukina-6 pero no de la proteína C-reactiva. Esta asociación persiste cuando los componentes de cada par de gemelos fueron comparados entre ellos, sugiriendo que los factores genéticos y familiares no intervienen en la asociación entre la dieta mediterránea y la inflamación sistémica.
Examinando diferencias entre los componentes de un par de gemelos, se demuestra que en un gemelo con una puntuación en el baremo de la adherencia a la dieta mediterránea superior en 1 unidad al de su hermano gemelo, la concentración de interleukina-6 en el plasma es un 9% más baja.
Las conclusiones son las siguientes: los factores familiares y genéticos compartidos no parecen jugar un papel significativo en la asociación entre adherencia a la dieta mediterránea y la inflamación sistémica. Estos resultados apoyan la hipótesis que sostiene que la reducción de la inflamación sistémica es un importante mecanismo que relaciona la dieta mediterránea con la disminución del riesgo de desarrollar la enfermedad cardiovascular.
Estos hallazgos subrayan el papel protector de la dieta mediterránea sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular y apoyan la importancia de consumir esta dieta saludable para prevenir la enfermedad cardiovascular.
Fuente : Circulation