En la revista Nature del 2 de Octubre de 2008 se describen las secuencias de un fragmento del genoma del virus humano del SIDA (HIV-1) detectadas en un ganglio linfático extraído de una mujer adulta en el año 1960 en Leopoldoville, la antigua capital del desaparecido Congo belga, y allí conservado (hoy Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo).
El estudio, liderado por Michael Woroney, de la Universidad de Arizona, y con la colaboración de otros centros de investigación de Estados Unidos, Australia, Francia, Bélgica y Dinamarca, ha logrado reconstruir un segundo eslabón (el primero fue descrito en un plasma sanguíneo conservado correspondiente al año 1959 y fue publicado en el año 1998) en la evolución biológica desde el virus de la inmunodeficiencia adquirida de los simios (SIV), originario del África Central (Camerún y Congo), y el virus de la inmunodeficiencia adquirida humana (HIV-1), que terminó por manifestarse como la pandemia del año 1981. Ambos eslabones corresponden a lo que se ha denominado (según Science) la “prehistoria del virus HIV-1”, es decir, todo el periodo anterior al año 1980.
El análisis comparativo de las diferencias genéticas entre los virus de ambas muestras, la del año 1959 y la del año 1960, demuestra que ambos virus compartieron un virus ancestral, muy cercano genéticamente al virus de los simios (SIV).
Según los autores, el virus HIV ya se habría extendido en áreas limitadas del África Central, desde los chimpancés a los seres humanos, entre 60 y 80 años antes de la manifestación de la pandemia del SIDA en el año 1981.
La explicación más simple del paso del virus de la inmunodeficiencia adquirida de los simios (SVI) a los seres humanos sería la exposición de éstos a la sangre de los chimpancés cazados y descuartizados para alimentarse.
Dando por supuesto que la epidemia inicial africana se extendió, de manera exponencial, a partir de uno o pocos seres humanos infectados alrededor del año 1910, hasta alcanzar los 55 millones de infectados en el año 2007, es probable que allá por el año 1960 hubiera tan sólo varios miles de individuos infectados en el África Central.