¿En qué consiste el síndrome premenstrual?


El síndrome disfórico premenstrual (estado disfórico, lo contrario de estado eufórico) se caracteriza por una combinación de cambios bruscos del estado de ánimo, con tendencia depresiva, irritabilidad y ansiedad, unos trastornos emocionales que pueden acompañarse de síntomas físicos. Estos síntomas se presentan únicamente durante la fase luteínica del ciclo menstrual (la fase que corresponde al periodo de tiempo que transcurre entre la ovulación y el comienzo de la menstruación) y desaparecen habitualmente a los tres días del inicio de la menstruación.

Para establecer el diagnóstico de síndrome disfórico premenstrual se exigen los siguientes criterios: en la mayoría de los ciclos menstruales, durante el año previo al momento de la consulta, la mujer ha detectado la presencia de 5 o más de los siguientes síntomas durante la ultima semana de la fase luteínica, los cuales inician su remisión unos pocos días después del comienzo de la fase folicular (la fase que comienza con la aparición de la menstruación) así como la ausencia de estos síntomas durante la semana después de la menstruación; además, en la sintomatología de la paciente debe estar presente, al menos, uno de los primeros cuatro síntomas que se enumeran:

1. Estado de ánimo muy depresivo, con sentimientos de desesperanza y de auto inculpación.
2. Profunda ansiedad, tensión y sentimientos de estar presionada o excitada.
3. Intensa labilidad afectiva (súbitamente cae en un estado de tristeza o llanto o tiene sentimientos de ser rechazada).
4. Estados persistentes de rabia y de irritabilidad con aumento de los conflictos interpersonales.
5. Disminución del interés por sus actividades habituales.
6. Sensación subjetiva de dificultad para concentrarse.
7. Letargia, fatiga fácil o marcada falta de energía.
8. Alteraciones marcadas en el apetito, comiendo excesivamente o con tendencia excesiva por unos alimentos concretos.
9. Insomnio o sueño excesivo.
10. Sensación subjetiva de ser sobrepasada por los acontecimientos o encontrarse fuera de control.
11. Síntomas físicos tales como dolor e hinchazón de las mamas, dolor de cabeza, dolores articulares o musculares, sensación de gases en el estómago y aumento de peso.

Para establecer el diagnóstico de síndrome disfórico premenstrual debe comprobarse la presencia de tres de los síntomas citados como criterios diagnósticos (recogidos diariamente por escrito y anotando su intensidad) durante al menos dos ciclos menstruales consecutivos.

Este diagnóstico se confirma si se demuestra, además, una relativa ausencia de los síntomas citados durante la fase folicular del ciclo menstrual, y un claro incremento de los síntomas emocionales y físicos durante la fase luteínica del ciclo.

Si sospecha que presenta estos síntomas, debe consultar con su ginecólogo, quien tras tomarse el tiempo necesario para establecer el diagnóstico, iniciará su tratamiento con fármacos inhibidores de la recaptación de la serotonina (como la fluoxetina) , administrados durante la fase luteínica (dos semanas antes del comienzo esperado de la menstruación). Habitualmente se recomienda cumplir este tratamiento durante tres ciclos consecutivos antes de plantarse otra terapéutica alternativa.

Fuente: The New England Journal of Medicine

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Lunes, 8 de Septiembre del 2008

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