Consecuencias del maltrato infantil
En un artículo publicado en Proceeding of the Nacional Institutes of Sciences (PNAS) investigadores del Instituto de Psiquiatría del King´s College, Londres, Reino Unido, del Departamento de Psicología, Psiquiatría y Ciencias de la Conducta de la Duke University, Durham, Carolina del Norte, EEUU, y la Escuela de Medicina de la Universidad de Otago, Dunedin, Nueva Zelanda, se proponen analizar la asociación, a lo largo de la vida, entre el maltrato infantil y la inflamación en la vida adulta.
Estudios previos han asociado el estrés en la infancia con una insuficiente señalización de los glucocorticoides durante el desarrollo de un proceso inflamatorio en la vida adulta. La inflamación es una parte integral de la respuesta al estrés. En el curso de esta reacción del organismo frente al estrés, representada por la expresión "luchar o huir", los estímulos estresantes psicosociales pueden inducir la activación de una serie de factores localizados en el núcleo de las células (factor kB) y la secreción de citoquinas, unas sustancias que ponen en marcha la inflamación; las citoquinas promueven, a su vez, la aparición de las llamadas proteínas de la fase aguda, como la proteína-C reactiva la cual estimula la resistencia a la infección, y la reparación de los tejidos lesionados.
A través de la producción de citoquinas pro-inflamatorias, la activación del sistema defensivo inmunitario estimula progresivamente la secreción de glucocorticoides: es precisamente la aparición de estos glucocorticoides la que sirve como señal para que se frene la respuesta inflamatoria, una vez que desaparece la amenaza para el organismo.
Los autores han analizado la asociación a lo largo de la vida entre maltrato infantil e inflamación en la vida adulta (a la luz del papel de la inflamación en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la enfermedad pulmonar crónica) en una población de 1.037 individuos nacidos entre Abril del 1972 y Marzo de 1973, en Dunedin, Nueva Zelanda, los cuales participaron en el primer seguimiento a la edad de 3 años. La investigación se basa en la evaluación de los 972 que completaron el seguimiento, de los 1.015 individuos vivos entre 2004-2005.
Los individuos que sufrieron maltrato en su niñez mostraron un aumento significativo en el riesgo de presentar valores clínicamente elevados de la proteína-C reactiva (un marcador de la respuesta inflamatoria) 20 años más tarde, en la vida adulta.
El efecto del maltrato infantil fue un factor estadísticamente independiente de otros factores de riesgo. Más de 10% de los casos de inflamación de baja intensidad en la población, medida por los valores de la proteína-C reactiva, puede ser atribuible al maltrato infantil.
La conclusión de los autores es que el maltrato durante la infancia es un factor de riesgo que predice la inflamación en la vida adulta, relacionando experiencias adversas en la infancia con una pobre salud en la vida adulta.
Fuente: Proceeding of the Nacional Institutes of Sciences
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