Comportamiento violento o compasivo
En un artículo publicado online en abril de 2006 la revista NeuroImage, investigadores del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres se proponen investigar en individuos sanos dónde asienta en el cerebro el circuito nervioso que hace posible la capacidad de los seres humanos para adaptar su conducta de una manera apropiada al contexto social.
En el estudio se utiliza el contexto virtual de un videojuego para examinar el sistema nervioso mediante la generación de dos extremos de una respuesta (violencia y compasión) que son apropiados en diferentes contextos. Al utilizar formas extremas de comportamiento, el equipo investigador espera maximizar la señal de la activación nerviosa captada por la resonancia nuclear magnética funcional.
Los participantes (12 individuos sanos, 6 hombres y 6 mujeres, con una edad media de 22 años) penetraban en el espacio virtual conformado por una serie de 120 habitaciones comunicadas por estrechos pasillos con puertas al final de cada pasillo. En cada habitación se encontraba un ser humano herido o un humanoide agresivo, y en cada pasillo el participante en la experiencia disponía de una pistola o de un vendaje (ver figura).
Las dos condiciones experimentales que se incluían en la conducta apropiada en el contexto del videojuego eran: disparar al humanoide asaltante o curar al ser humano pasivo y herido.
Las dos condiciones de control incluían estímulos y acciones combinadas de manera inapropiada: disparar al herido o curar al humanoide asaltante.
De este modo los investigadores esperaban comparar el área cerebral activada (en la resonancia nuclear magnética funcional) durante los comportamientos violento y compasivo apropiados con las activadas en los participantes usados como controles, que se comportaban de manera inapropiada.
La amígdala cerebral y la corteza prefrontal ventro-medial eran de especial interés en este estudio, ya que las lesiones de estas áreas pueden causar, en los individuos afectos, una conducta socialmente inapropiada. La amígdala está intensamente conectada con la corteza prefrontal ventro-medial y fronto-orbital, así como con el hipocampo (ver gráfico).
Los investigadores examinaron las correlaciones entre la activación cerebral (captada por la resonancia nuclear magnética funcional) y las conductas apropiadas dentro del contexto de un videojuego: Se observó una activación significativa de la corteza prefrontal orbito-frontal y ventro-medial y de ambas amígdalas e hipocampos, cuando los participantes estaban implicados en conductas apropiadas, violentas o compasivas, en relación con los participantes con conductas inapropiadas.
Estos resultados apoyan estudios neuro-psicológicos previos que habían sugerido un papel de la corteza prefrontal ventro-medial y de la amígdala en una conducta social apropiada.
Los resultados de los investigadores británicos extienden estos hallazgos a los individuos sanos y sugieren la existencia de un circuito cerebral común, que incluye la corteza ventro-medial y la amígdala y que facilita una señal para guiar la expresión de la conducta apropiada en el contexto social, sea esta conducta violenta o compasiva.
Estos hallazgos apoyan también la sugerencia de que una alteración de este circuito cerebral puede ser el fundamento anatómico y funcional de una conducta social inapropiada en algunos individuos.
Fuente: NeuroImage
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