¿Es la competencia cultural exigible para la práctica de la medicina en las sociedad actual?
En un artículo publicado en el New England Journal of Medicine del 2 de septiembre de 2004, titulado "Cultural Competence - Marginal or Mainstream Movement ?" (Competencia cultural - ¿Un movimiento marginal o central?), Joseph Betancourt analiza los problemas que se plantean por el hecho de que las sociedades actuales en todo el mundo -y de modo específico la sociedad norteamericana- se van haciendo cada día más diversas, más multiculturales.
La cultura es entendida como un patrón de creencias, valores y conductas que son compartidas por un grupo humano; la cultura incluye la lengua, los estilos de comunicación, las prácticas, las costumbres y los puntos de vista acerca de los roles y las relaciones que los individuos cumplen y desarrollan en una sociedad. Todos pertenecemos a más de una cultura, que puede ser, por ejemplo, social, profesional o religiosa.
El concepto de cultura va más allá del concepto de raza, etnia y país de origen. La cultura traza y modela el camino por el cual nos aproximamos a nuestro mundo y afecta, desde luego, a las interrelaciones entre pacientes y médicos.
Con el objetivo de proveer a los médicos en formación de los conocimientos y habilidades para enfrentarse a los retos interculturales que se plantean en los encuentros clínicos con los pacientes, se han puesto en marcha en Estados Unidos planes educativos en las instituciones formativas de los médicos, con el objetivo de que éstos adquieran lo que se ha venido en llamar "competencia cultural".
La competencia cultural no se limita simplemente a la posesión de las habilidades necesarias para sobrepasar la barrera del lenguaje con el paciente de otra cultura, sino que incluye un repertorio de conocimientos que permita las interacciones interculturales entre paciente y médico.
Los pacientes de otras culturas pueden presentar sus síntomas de manera complemente diferente a como los médicos han aprendido en sus libros de texto, pueden tener diferentes expectativas cuando requieren asistencia médica y, sin duda, sus creencias de base cultural influirán en seguimiento que hagan de las recomendaciones médicas.
Es importante también determinar la percepción que el paciente de otra cultura tiene acerca de la medicina occidental o biomedicina y si utiliza o no medicinas alternativas.
La competencia cultural no es una panacea que elimine las disparidades culturales y mejore los resultados de las intervenciones sobre la salud y la enfermedad, sino el conjunto de conocimientos y habilidades que deben poseer los médicos para prestar una asistencia de calidad óptima a sus pacientes en una sociedad multicultural.
Fuente: NEJM
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