La longitud del ciclo menstrual puede ser una señal del riesgo de enfermedad cardiovascular. A esta conclusión llega un artículo publicado en la revista Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases del mes de Diciembre del 2008, por investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles, en el que se proponen estudiar la sospechada asociación entre las irregularidades menstruales y el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
La asociación de las irregularidades menstruales con el síndrome metabólico (a través del hecho conocido de que durante la menstruación se produce un incremento de la resistencia a la insulina y un desequilibro hormonal entre estrógenos y andrógenos) sugiere que la información sobre los valores de los lípidos en sangre (colesterol total, HDL y LDL, y triglicéridos) en las mujeres con diferente duración del periodo menstrual, podría servir para clasificarlas según el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
Esta asociación ha sido evaluada en una población de unas 5000 mujeres mediterráneas que fueron interrogadas acerca de la longitud de su ciclo menstrual a lo largo de su vida reproductiva, entre los 20 y los 50 años..
La duración del ciclo menstrual se definió así:
- corto (menos de 26 días);
- medio (entre 27 y 29 días):
- largo (más de 30 días).
En 4.434 participantes, los triglicéridos aumentaban cuando se incrementaba el número de días del ciclo menstrual: 106 mg/decilitro en el ciclo corto; 113 mg/dl en el ciclo medio; 116 mg/dl en el ciclo largo.
Los valores del colesterol total y del colesterol LDL (“malo”) se hallaron más elevados en las mujeres con los ciclos más largos, en contraste con valores más bajos del colesterol HDL (“bueno”). Estas diferencias no eran estadísticamente significativas.
La conclusión de los autores es que la longitud del ciclo menstrual puede ser un marcador de riesgo más elevado de desarrollar la enfermedad cardiovascular, debido a su asociación con el síndrome metabólico.
Fuente: Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases