Cáncer de esófago o estómago y medicación antisecretora
En un artículo publicado en la revista Gastroenterology del mes de Octubre 2005, miembros del Departamento de Gastroenterología Médica de la Universidad de Odense, Dinamarca, se proponen valorar la frecuencia de cáncer de esófago o estómago (cáncer esófagogástrico) en los individuos que han sido tratados sintomáticamente con medicación antisecretora antes de la práctica de una primera endoscopia esófago-gástrica.
Los autores extraen datos sobre el uso de la endoscopia, diagnósticos de cáncer esófagogástrico, muerte, emigración y utilización de medicación antisecretora (antagonistas de los receptores H2 -cimetidina y ranitidina- e inhibidores de la bomba de protones -omeprazol-) en 5 registros de población desde 1974 a 2002. Incluyen todos los ciudadanos del condado de Funen (población de 470.000 habitantes) que entre 1993 y 2002 fueron investigados mediante endoscopia esófagogástrica por primera vez. Los pacientes fueron seguidos hasta su muerte, emigración o hasta la finalización del periodo acotado para este estudio.
Los resultados han sido los siguientes: entre 27.829 pacientes con una primera endoscopia esofagogástrica (edad media 56 años; 48% hombres; 115.804 personas/año de seguimiento), 461 fueron diagnosticados de cáncer esofagogástrico en la primera endoscopia y 52 lo fueron durante un periodo de seguimiento medio de 2,7 años después de la primera endoscopia.
La incidencia de cáncer esofagogástrico durante el seguimiento fue similar a la del resto de la población, se incrementa con la edad y fue más elevada en los hombres.
La incidencia de cáncer esofagogástrico durante el periodo de seguimiento fue de 46 casos por 100.000 personas/año en los que usaron medicación antisecretora en los 180 días previos a la primera endoscopia , y de 44 por 100.000 personas en los que no la utilizaron.
La conclusión es que el riesgo de que pase desapercibido una cáncer de esófago o de estómago antes de la primera endoscopia es similar en los pacientes que han sido tratados previamente a la primera endoscopia, y de manera sintomática, con medicación antisecretora y entre los que no lo han sido.
Fuente: Gastroenterology
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