Café y espasmos de los párpados
En un artículo publicado en la revista Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry, miembros del Departamento de Ciencias neurológicas y psiquiátricas de la Universidad de Bari, Italia, se proponen analizar la asociación entre los hábitos de fumar y de beber café en 166 individuos con contracciones espasmódicas, incontrolables, de los párpados (blefaroespasmo).
El blefaroespasmo esencial (en contraposición al blefarospasmo secundario a una lesión del nervio trigémino o V par craneal) es una forma de distonía (un trastorno neurológico que implica contracciones musculares involuntarias y sostenidas) que afecta por lo general a personas entre los 50 y los 70 años. Los primeros síntomas pueden ser irritación ocular y sensibilidad a la luz con creciente parpadeo.
En la actualidad el blefarospasmo suele ser tratado con la inyección local de toxina botulínica (botox).
Los investigadores de la Universidad de Bari han comparado la asociación de los hábitos de fumar y de beber café de pacientes con blefarospasmo con los de pacientes con espasmo hemifacial (una suerte de espasmo muscular parecido que suele comenzar en los músculos de los párpados pero que se extiende a otros músculos de la cara) y con los de individuos con parentesco con los pacientes con blefarospasmo.
Los resultados han sido los siguientes: - 1 a 2 tazas de café al día parecen reducir el blefarospasmo, mientras que no se encontró asociación entre blefarospasmo y hábito de fumar. - Los efectos fueron proporcionales a la cantidad de café bebido, y la edad de comienzo del blefarospasmo resultó ser más tardía en los pacientes que bebían más café.
En opinión de profesor DeFazio, director del estudio, "estos hallazgos sugieren que el consumo de café puede ser un factor que protege del blefarospasmo".
La cafeína parece ser la sustancia probablemente responsable de este efecto beneficioso, mediante el bloqueo de los receptores cerebrales asociados con la contracción palpebral, un mecanismo similar al propuesto para los efectos beneficiosos de la cafeína en la enfermedad de Parkinson.
La conclusión es que son necesarios estudios más amplios para confirmar estos beneficiosos hallazgos.
|