Besos y riesgo de meningitis en la adolescencia

 
Vota:
Resultado: Besos y riesgo de meningitis en la adolescencia Resultado: 3.0 estrellas
Recomienda a un amigo
Imprimir



En un artículo publicado online en el British Medical Journal, investigadores de varios hospitales del Reino Unido se proponen examinar los factores de riesgo biológicos y sociales para contraer la meningitis (enfermedad meningocócica) en los adolescentes.

Los autores realizan un estudio prospectivo y controlado en una población de adolescentes, con edades comprendidas entre 15 y 19 años, con meningitis o enfermedad meningocócica (infección aguda generalizada causada por la bacteria Neisseria meningitidis, con especial afectación de las cubiertas cerebrales o meninges) reclutados, desde Enero 1999 a Junio del 2000, en las admisiones hospitalarias de seis regiones de Inglaterra que representan alrededor del 65% de la población del país, así como a los adolescentes sin infección que sirvieron como controles.

Muestras de sangre y frotis nasales y faríngeos fueron obtenidos de los pacientes con infección meningocócica al ser admitidos al hospital, y de los casos-control en una entrevista. Los datos fueron analizados estadísticamente.

Los resultados fueron los siguientes: Fueron reclutados 144 casos (51% varones) con sus controles correspondientes; 114 casos (79%) fueron confirmados en el examen microbiológico.

Los factores de riesgo significativos e independientes para contraer la enfermedad meningocócica fueron los siguientes:
- Una historia de enfermedad previa
- Besos profundos e íntimos con múltiples parejas
- Ser estudiante universitario
- Haber nacido prematuramente.

La observancia religiosa y la vacunación contra la Neisseria meningitidis se asociaban con protección a la enfermedad.

Las conclusiones han sido las siguientes:
- Las actividades y las incidencias que incrementan el riesgo de contraer la enfermedad meningocócica en los adolescentes, son diferentes de las de la infancia.
- En los estudiantes universitarios el riesgo es más elevado.
- Una modificación de la conducta personal puede moderar el riesgo.
- No obstante, el desarrollo de vacunas más efectivas contra la infección meningocócica sigue siendo prioritario en la salud pública.

Fuente: British Medical Journal

Recomienda a un amigo Imprimir
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
 Bacteria Acinetobacter baumannii


Coordinación de expertos | Adheridos al código ético HON (Health on the Net Foundation).
Dirección de contenidos: Profesor Cristóbal Pera
Contacta con nosotros  |  Colabora con nosotros


Lunes, 15 de Marzo del 2010

Haz planetalandia tu página de inicio