En la niñas que nacen con mucho peso y longitud se incrementa el riesgo de desarrollar un cáncer de mama. A esta conclusión llega un estudio de la prestigiosa Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (London School of Higiene and Tropical Medicine) después de llevar a cabo un análisis de 32 publicaciones en las que se incluían unas 22.000 mujeres que desarrollaron, a lo largo de su vida, cánceres de mama y unas 600.000 mujeres que no lo desarrollaron, con información de todas ellas acerca de su tamaño al nacer.
Los datos analizados demostraron que la longitud, el peso y la circunferencia de la cabeza de la recién nacida se asociaban positivamente con el riesgo de desarrollar a lo largo de su vida un cáncer de mama. Por ejemplo, las mujeres con peso al nacer de 4 kilogramos o más tenían una probabilidad un 12% más elevada de desarrollar un cáncer de mama, comparadas con las mujeres que pesaban de 3 a 3,5 kilogramos.
Un incremento de 0.5 kilogramo sobre el peso medio al nacer de las niñas se asociaba con un incremento del riesgo de cáncer de mama del 7%.
La longitud al nacer y la circunferencia de la cabeza también se asociaban positivamente con el riesgo de desarrollar un cáncer de mama, aunque la longitud al nacer es el factor predictivo más fuerte del citado riesgo.
Los mecanismos de esta asociación no están claros por el momento.
Fuente: PLoS Medicine