Aulas sin pupitres
En un artículo publicado en la revista Mayo Alumni, editada por la Clínica Mayo y en su número del Verano del 2006, Nicole Brekke-Sisk comenta las investigaciones de dos endocrinólogos de la Mayo Clinic, James Levine y Lorraine Lanningham-Foster sobre la posibilidad de crear una alternativa para el aula tradicional en la que los alumnos permanecen sentados en sus pupitres, lo que no deja ser uno más de los factores condicionantes de la creciente obesidad infantil en los EEUU.
Los citados endocrinólogos de la Mayo Clinic, en un artículo publicado en la revista Science de Enero del 2005, habían ya estudiado el papel del gasto de de energía en actividades diarias distintas del ejercicio físico con propósito, tales como estar sentado, de pie, caminando y charlando. Estas actividades se conocen bajo la sigla NEAT (por Non-Exercise Activity Termogénesis, es decir, producción de calor por actividad distinta de la del ejercicio programado) y que representan un componente específico del gasto diario de energía.
En su estudio hallaron que los participantes obesos permanecieron sentados 154 minutos más al día que los participantes no obesos. En consecuencia, el incremento de las actividades diarias calificadas como NEAT tiene un significativo impacto en el control del peso corporal.
Sobre estas premisas, los investigadores de la Mayo Clinic se plantearon la posibilidad de crear una alternativa radical a la tradicional aula con pupitres, con los alumnos sentados durante toda la clase: un aula sin pupitres en la que los alumnos estuvieran todo el tiempo de pie y caminando.
Con el apoyo de las Escuelas Públicas de Rochester, Minn. y de Apple Computers, diseñaron un aula piloto que comenzó a ser utilizada en Marzo de 2006. Entre las innovaciones de este nuevo ámbito para el aprendizaje se encuentran:
- Podios ante los que los alumnos están de pie, en lugar de pupitres.
- Descarga programada de videos en iPods, lo que permite a los alumnos recibir información mientras pasean.
- Tecnología inalámbrica.
- Pizarras magnéticas que pueden ser utilizadas como pantallas de proyección.
- Pizarras blancas personalizadas (en lugar de una única pizarra negra para todo el aula).
Los investigadores recogieron datos durante una semana acerca de los movimientos de los alumnos en la clase tradicional. Cada alumno llevada un instrumento, llamado acelerómetro, que recogía sus movimientos. Estos instrumentos son muy sensibles y recogen 10 medidas por segundo.
Durante la segunda semana los alumnos fueron trasladados en autobús al nuevo modelo de aula sin pupitres. Para obviar que la actividad de los alumnos en su nueva aula fuera estimulada excesivamente por la curiosidad de los primeros días, los movimientos de la primera semana no fueron recogidos.
En la tercera semana del experimento la novedad de la clase había disminuido y los acelerómetros recogieron los movimientos de los niños mientras escribían notas en sus computadores personales y escuchaban lecciones que habían descargadas en sus iPods, y se movían de un lado para otro, casi continuamente.
Los doctores Levine y Lanningham están ahora revisando los numerosos datos obtenidos durante la experiencia, aunque los primeros resultados demuestran ya que los alumnos tienen mayor movilidad cuando no tienen la posibilidad de sentarse en un pupitre. Mientras tanto, continúan reuniéndose con representantes del sistema de Escuelas Públicas de Rochester para planificar estudios adicionales sobre estas aulas nada tradicionales.
Fuente: Mayo Alumni Summer 2006
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