¿Antibióticos en los niños con una otitis media aguda?
La prescripción de antibióticos en los niños con una infección aguda del oído medio (otitis media) que no presentan fiebre ni vómitos, es poco probable que tenga un efecto beneficioso. En la gran mayoría de estos niños -sin fiebre y sin vómitos-, la otitis media evolucionará satisfactoriamente en pocos días sin necesidad de tratamiento antibiótico, según un estudio publicado en la revista British Medical Journal en su número del 6 de julio de 2002.
Aunque la otitis media es una patología muy frecuente, su tratamiento sigue siendo controvertido. El uso de antibióticos no tiene un efecto beneficioso en todos los casos y, además, puede incrementar el desarrollo de resistencias bacterianas.
El objetivo de este estudio ha sido identificar cuáles son los niños con otitis media que presentan un mayor riesgo de evolucionar de forma desfavorable, y valorar si en este grupo de niños sería beneficioso un tratamiento inmediato con antibióticos.
Los autores de este ensayo clínico aleatorizado y controlado, que ha sido llevado a cabo en varios centros de atención primaria del Reino Unido y coordinado por la Universidad de Southampton, han incluido en el estudio a 315 niños con edades comprendidas entre 6 meses y 10 años de edad.
Los niños habían sido visitados por su médico de familia por aquejar dolor de oído (otalgia) y presentar signos de inflamación aguda en la exploración con el otoscopio. Fueron excluidos del estudio aquellos niños que habían recibido antibióticos durante las dos semanas anteriores a la visita, los que presentaban una otitis supurativa en el momento del diagnóstico, y aquellos cuyo estado general no permitía retrasar el inicio del tratamiento.
Las dos estrategias de tratamiento que han sido comparadas en el ensayo clínico fueron: a) Administración inmediata de antibióticos (amoxicilina o eritromicina en caso de alergia a la penicilina); b) Retrasar el tratamiento antibiótico durante 72 horas. Si, pasado ese tiempo, el niño persistía con otalgia o fiebre, los padres debían iniciar el tratamiento.
Mientras los médicos participantes en el estudio recogían datos en relación a los síntomas de los niños en el momento del diagnóstico, días de enfermedad y estrategia de tratamiento utilizada (administración inmediata o retrasada de antibióticos), los padres anotaban diariamente los síntomas de sus hijos (fiebre, tos, vómitos, intensidad del dolor de oído valorada mediante una escala) y las dosis de paracetamol administradas para aliviar el dolor y bajar la fiebre.
Los resultados de este ensayo clínico han demostrado que los niños que presentan fiebre y/o vómitos en el momento del diagnóstico no van a evolucionar de forma favorable sin tratamiento y persistirán con los mismos síntomas después de tres días.
La administración inmediata de antibióticos en esta minoría de niños con otitis media resultó en una mejoría significativa de los síntomas.
Por el contrario, el tratamiento con antibióticos en los niños sin fiebre ni vómitos mostró un beneficio mínimo.
Los autores concluyen que en niños con una otitis media aguda sin fiebre ni vómitos debería esperarse tres días antes de iniciar el tratamiento antibiótico, puesto que en la gran mayoría de estos niños la otitis presentará una evolución favorable. En estos niños los antibióticos no tienen ningún efecto beneficioso significativo.
Dra. Rosalía Carrasco Torrent Hospital de Sant Joan de Déu Barcelona
Fuente: "British Medical Journal"
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