En un artículo publicado online en la revista Nature Medicine en Octubre de 2007, un amplio grupo de investigadores norteamericanos, suecos, polacos e italianos, han desarrollado un test sanguíneo para identificar el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer, mediante la detección de modificaciones en los niveles de un conjunto de 18 proteínas que utilizan normalmente las células para comunicarse entre ellas ("signaling proteins").
Los investigadores (coordinados por la Universidad de Stanford, California) midieron los niveles de 120 proteínas utilizadas por las células para comunicarse, con el fin de comprobar si algunas de ellas pudieron proporcionar alguna clave respecto al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
Las muestras de 5 individuos con enfermedad de Alzheimer fueron comparadas con las de 5 individuos libres de la enfermedad.
En primera instancia, se demostró que los niveles de algunas proteínas eran marcadamente diferentes entre los dos grupos de individuos.
En el siguiente paso, los investigadores refinaron su búsqueda examinando muestras de 129 pacientes con síntomas que variaban desde un moderado trastorno mental a una grave enfermedad de Alzheimer, y demostraron que esta enfermedad se asociaba con niveles específicos en 18 proteínas claves.
Por último, utilizaron la conjunción de las alteraciones en estas 18 proteínas para evaluar 92 pacientes que habían sido ya clínicamente diagnosticados de enfermedad de Alzheimer, y los diagnósticos fueron confirmados en 9 de 10 pacientes.
El test produce un nivel similar de confirmación diagnóstica si es utilizado para analizar muestras de sangre que han sido extraídas de los pacientes entre 2 a 6 años antes, los cuales fueron seguidos hasta comprobar que su moderada afectación mental se había hecho más intensa.
Las 18 proteínas (entre las que se encuentran el factor de la necrosis tumoral (TNF-alfa) y el factor de crecimiento de la epidermis (EGF)) están implicadas en los mecanismos de producción de nuevas células sanguíneas, de los procesos inmunitarios y de la apoptosis o muerte celular programada al fin de su ciclo vital.
La compañía Satoris, de la que es consultor uno de los investigadores (Dr. Wyss-Coray), planea desarrollar un prototipo del test para investigación en los laboratorios.
Fuente: Nature Medicine