En un estudio realizado en el departamento de Kinesiología y Nutrición de la Universidad de Illinois, en Chicago, se demuestra, por primera vez, que incluir el ayuno en días alternos (consumir el día de ayuno el 25% de la energía necesaria y comer ad libitum (sin restricciones) al día siguiente) puede ser una estrategia efectiva para ayudar a los individuos obesos a perder peso y confiere protección contra el riesgo de enfermedad coronaria.
El seguimiento de esta estrategia da como resultado una pérdida de peso corporal del 5,8% después de sólo 8 semanas de cumplimiento.
También se demuestra una disminución de varios de los marcadores claves de riesgo de enfermedad coronaria, como el colesterol total, el colesterol LDL, los triglicéridos, la presión arterial máxima (sistólica) y el número de pulsaciones cardíacas.
Fuente: The American Journal of Clinical Nutrition, online, Noviembre de 2009