Una dieta con predominio de alimentos procesados incrementa el riesgo de depresión.
Ésta es la conclusión de una investigación realizada conjuntamente en el Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College,en Londres, y el Institute Nacional de la Santé et de la Recherche Médicale (INSERM) de la Universidad de Montpellier.
Se han analizado los datos de 3.486 participantes (de los cuales el 26,2% eran mujeres) con una edad media de 55.6 años, seguidos durante 5 años.
Los hábitos alimenticios de los participantes fueron identificados y clasificados en dos tipos de dieta:
a) una dieta basada en alimentos íntegros, no procesados, con abundancia frutas, verduras y pescado;
b) una dieta compuesta básicamente de alimentos procesados, como carne, frituras, cereales refinados, productos lácteos ricos en grasas y postres edulcorados.
La presencia de depresión en los participantes fue evaluada al cabo de 5 años.
La conclusión fue que, después de eliminar otros factores (sexo, edad, educación, hábito de fumar, actividad física y enfermedades crónicas), en los participantes en la edad media de la vida una dieta rica en alimentos procesados, al cabo de 5 años de consumirla, es un factor de riesgo de la depresión.
En todo caso, este estudio demuestra, una vez más, las relaciones entre lo que comemos y la salud mental.
Fuente: The British Journal of Psychiatry, online, Noviembre de 2009