Alerta confirmada: efectos adversos muy graves del antibiótico gatifloxacino
En un artículo publicado, con premura, por The New England Journal of Medicina en marzo de 2006, investigadores de la Universidad de Toronto, Canadá, examinan los efectos adversos sobre la glicemia (tanto hipo- como hiperglicemia) asociados con la administración de varios antibióticos en una población de aproximadamente 1,4 millones de residentes mayores de 65 años, en Ontario, Canadá.
Los autores describen los hallazgos de dos estudios realizados con el método conocido como "caso control agrupado": se trata de un estudio caso control (definido como el estudio en el que se comparan personas con la enfermedad de interés con un grupo adecuado de personas sin la enfermedad), en el que los casos y los controles se extraen de la población; dado que ya se dispone de algunos de los datos sobre los casos y los controles, se reducen o se eliminan algunas variables potencialmente causantes de confusión.
En el primer estudio, los pacientes/casos fueron personas tratadas en un hospital por hipoglicemia (bajos niveles de glucosa en sangre) después de haber sido tratados ambulatoriamente con un antibiótico de la clase de los macrólidos (eritromicina, oleandomicina, espiromicina, josamicina, diritromicina, fluritromicina, claritromicina y azitromicina), una cefalosporina de segunda generación (Cefuroxima Cefamandol, Cefonicida, Ceforanida, Cefoxitina, Cefotetán, Cefmetazola, Cefaclor, Axetil cefuroxima) o una fluoroquinolona (gatifloxacino, levofloxacino, moxifloxacino o ciprofloxacino).
En el segundo estudio, los pacientes/casos fueron personas que necesitaron asistencia hospitalaria por hiperglicemia (niveles elevados de glucosa en sangre). Para cada paciente/caso los autores identificaron hasta cinco casos/control emparejados según edad, sexo, la presencia o ausencia de diabetes y el tiempo durante el que fueron sometidos a tratamiento con antibióticos.
Los resultados fueron los siguientes: Entre Abril del 2002 y Marzo del 2004, los autores identificaron 788 pacientes tratados por hipoglicemia dentro de los 30 días de un tratamiento antibiótico: cuando se compara con los macrólidos, el gatifloxacino se asocia con un incremento del riesgo de desarrollar una hipoglicemia. El levofloxacino también se asocia con un ligero incremento del riesgo de hipoglicemia; sin embargo este aumento del riesgo no se observa con el moxifloxacino, el ciprofloxacino o las cefalosporinas.
Los autores también identificaron 470 pacientes tratados por hiperglicemia dentro de los 30 días de un tratamiento antibiótico. Comparado con los antibióticos macrólidos, el gatifloxacino se asocia con un considerable aumento del riesgo de hiperglicemia, sin que esto ocurriera con los otros antibióticos.
La conclusión de los investigadores es que, comparado con el uso de los otros antibióticos de amplio espectro usados por vía oral, el uso del gatifloxacino (Tequin) en pacientes ambulatorios se asocia con incremento del riesgo de necesitar tratamiento hospitalario tanto por hipoglicemia como por hiperglicemia.
En este sentido, conviene recordar que con fecha 16 de Febrero del 2006, la Food and Drug Administration de los EEUU publicó una ALERTA anunciando que los laboratorios Bristol-Myers habían introducido modificaciones en la etiqueta del Tequin® (gatifoxacino) como resultado de los continuos informes recibidos acerca de casos graves de hipoglicemia e hiperglicemia, añadiendo su contraindicación en los pacientes diabéticos, así como los factores de riesgo para su uso: edad avanzada, problemas renales y seguir al mismo tiempo una medicación que afecta a la concentración de glucosa en sangre. En la Unión Europea, debido a estos riesgos, las indicaciones se redujeron en el año 2004 a la neumonía adquirida en la comunidad y a la infección urinaria complicada. Debido a estas considerables limitaciones, el laboratorio europeo responsable (Grunenthal AG Aachen) decidió retirar el gatifloxacino del mercado europeo.
Un editorial del NEJM que acompaña al artículo comentado, afirma que el gatifloxacino ha entrado a formar parte de la lista de medicaciones asociadas con efectos adversos muy graves. La pregunta inmediata es ¿qué hacer con el gatifloxacino? La respuesta del NEJM es que para cualquier indicación aprobada en los EEUU para el gatifloxacino se dispone de alternativas antibióticas más seguras, igualmente efectivas y menos costosas.
Fuente: The New England Journal of Medicina
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