Alergia infantil y animales domésticos


En un amplio estudio prospectivo publicado en el Journal of American Medical Association del 28 de Agosto, realizado por miembros del Medical College de Georgia, Augusta, del Henry Ford Health System y de la Wayne State University, ambas en Detroit, el objetivo ha sido evaluar la relación entre la exposición a perros y gatos durante el primer año de vida y la sensibilización alérgica determinada sistemáticamente entre los 6 y los 7 años de edad.

El estudio se ha realizado en una serie de niños nacidos entre el 15 de Abril de 1987 y el 31 de Agosto de 1989, seguidos anualmente durante una media de 6,7 años. De los 835 que se incluyeron en el estudio inicialmente, 474 (el 57%) completaron sus evaluaciones anuales a la edad de 6 a 7 años.

En estos niños la atopia se definió por la presencia de cualquier prueba de sensibilización cutánea positiva a seis alergenos comunes, entre otros a los procedentes de ácaros del polvo, gatos y perros y hongos de la especie Alternaria.

Los resultados han demostrado que la exposición de los niños durante el primer año de vida a dos o más perros o gatos se asociaba con un significativo menor riesgo de sensibilización (atopia): 33,6% en los niños sin contacto con perros y gatos durante el primer año de vida; 34,2% en los niños con exposición a 1 perro o gato; y 15,4% en los niños con exposición a 2 perros o gatos.

En consecuencia, los autores concluyen que la exposición a 2 o más perros o gatos en el primer año de vida reduce el riesgo de sensibilizaciones alérgicas a múltiples alergenos durante la infancia.

En un artículo editorial de JAMA firmado por Th.A.E. Platts-Mills, de la Universidad de Virginia, en el que se comenta el sorprendente hallazgo, se afirma que, en principio, evitar tener un perro o gato en casa no puede recomendarse como un método para prevenir la sensibilización alérgica, dado que los niños que viven sin un animal en casa tienen más posibilidades de desarrollar una prueba cutánea positiva de sensibilización a alergenos de origen animal. El número de niños que viven en su casa con un perro o gato y, en general, la baja prevalencia de pruebas cutáneas positivas a alergenos procedentes de estos animales, sugiere que un 20% de la población se ha convertido en inmunológicamente tolerante a los alergenos procedentes de estos animales.

Estos nuevos hallazgos en relación con los animales domésticos (perros y gatos) ofrece la oportunidad de comprender mejor la respuesta alérgica que crea el riesgo de padecer asma, así como los mecanismos por los cuales la exposición a los alergenos de un animal pueden aumentar la tolerancia inmunológica.

Fuente: Jama
Recomienda a un amigo Imprimir
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
 La alergia a los ácaros del polvo de la casa
 Monográfico: Prevención de los accidentes caseros infantiles
 Actividad física en guarderías
 ¿Qué provoca las crisis asmáticas?
 ¿Alergia a un viejo edificio?
 La dermatitis atópica


Coordinación de expertos | Adheridos al código ético HON (Health on the Net Foundation).
Dirección de contenidos: Profesor Cristóbal Pera
Contacta con nosotros  |  Colabora con nosotros


Sabado, 17 de Mayo del 2008

INFORMACIÓN FIABLE PARA UNA VIDA SANA Y SALUDABLE

Haz planetalandia tu página de inicio