Convivir con adultos fumadores incrementa el riesgo de una alimentación insuficiente para una vida activa y saludable. Ésta es la conclusión de una investigación realizada en los Estados Unidos cuyo objetivo ha sido determinar hasta qué punto es preocupante la inseguridad alimentaria, entendida ésta como “la incapacidad para disponer, día a día, de una alimentación suficiente para una vida activa y saludable”.
Ante todo, conviene aclarar que la expresión seguridad alimentaria, ampliamente utilizada, encierra dos conceptos:
- Por una parte, se define como la seguridad que se deriva de “disponer, todos los días del año, de los alimentos suficientes para vivir una vida activa y saludable”. De esta seguridad se trata (la seguridad de poder comer bastante cada día del año) en la investigación arriba citada, publicada en la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine del mes de Noviembre del 2008.
- Por otra parte, la expresión seguridad alimentaria también se utiliza para definir el hecho de que “los alimentos consumidos son inocuos y lo suficientemente nutritivos como para vivir una vida activa saludable”. Esta seguridad alimentaria nos “asegura” que los alimentos consumidos son “seguros” (seguridad de los alimentos).
La investigación se ha llevado a cabo en una muestra nacional de casi 9.000 hogares. Una cuarta parte de estos hogares tenían una renta anual por debajo del nivel de pobreza y en casi la mitad la renta anual correspondía a familias de ingresos bajos (185% del nivel de pobreza).
Aproximadamente un 23% de los hogares con niños incluían al menos un adulto fumador y el 32% de los niños de hogares con bajos ingresos vivían con un fumador, en comparación con el 15% de los niños que vivían en familias con mayores ingresos.
En general, el 15% de los adultos y el 11% de los niños experimentaron alguna insuficiencia de alimentos (inseguridad alimentaria) durante los previos 12 meses, mientras que esta insuficiencia fue grave en el 6% de los adultos y el 1% de los niños.
Las conclusiones de los autores son que convivir con adultos fumadores es un factor que duplica el riesgo de padecer inseguridad alimentaria (la inseguridad de poder comer bastante cada día del año) para los niños y para los adultos, que es independiente de otros factores.
Fuente: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine