En un artículo publicado online en Proceedings of the National Academy of Sciences en marzo de 2006, investigadores británicos (Institute of Psychiatry del King´s College de Londres) y brasileños (Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Sao Paulo), bajo la dirección de los doctores Gerome Breen (Reino Unido) y Homero Vallada (Brasil), han identificado una variación genética cuya presencia en un individuo consumidor de cocaína, aumentaría las probabilidades de convertirse en un adicto.
La acción de la cocaína sobre el cerebro es relativamente conocida: su efecto clave consistiría en una potente inhibición de la proteína conocida con las siglas DAT, especializada en el transporte del neurotransmisor dopamina (esta función de transporte contribuye a retirar el exceso de dopamina de las sinapsis cerebrales y evitar que se acumule en exceso). La consecuencia del bloqueo de la proteína DAT, bajo la acción de la cocaína, es la sobrecarga sináptica con dopamina.

Esta invesigación genética sobre la adicción a la cocaína (iniciada en Abril del 2003) ha sido realizada en una población brasileña de 700 adictos y de 850 individuos utilizados como controles.
La presencia en el estudio del ADN de dos copias de la variante genética detectada en un individuo aumentaría en un 50% la probabilidad de caer en la dependencia y en adicción a la cocaína.
Según el Dr. Gerome Breen, éste es la primera investigación sobre las bases genéticas de la adicción a la cocaína realizada en una amplia población.
No obstante, Harry Shapiro de la Fundación DrugScope afirma: "Aunque la genética puede contribuir sin duda a la mejor comprensión de la naturaleza de la adicción, sería un error que estos resultados contribuyesen a que los gobiernos no persiguiesen sus raíces económicas y sociales."
Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences