Acoso escolar o bullying
En un artículo publicado en los Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine del mes de Junio de 2007, investigadores de varias universidades finlandesas (Tromsö, Turku, Kuopo, Oulu y Helsinki) de la universidad de Columbia, EEUU, se proponen estudiar las correlaciones entre el acoso escolar y la victimización por este acoso ("bullying") y la criminalidad juvenil.
Estudios de población indican que entre el 20% y el 30% de los niños escolarizados están frecuentemente implicados en escenas de acoso escolar, sea como agresores o como víctimas. El acoso escolar o "bullying" se define como "una repetida agresión en la cual una o más personas intentan hacer daño o molestar a otra persona, física, verbal o psicológicamente".
En el estudio, realizado en la población de Finlandia ha participado una muestra de 2.551 niños, a partir de los 8 años de edad, seguidos hasta edades entre 16 y 20 años, de los que se dispuso de una completa información acerca de su implicación en acoso escolar, como agresores y/o como víctimas, facilitada por sus padres, profesores y niños de la escuela.
La información acerca de la conducta criminal de estos niños en la fase tardía de su adolescencia se obtuvo de los Registros Nacionales de la Policía, a edades entre los 16 y los 20 años.
Los resultados fueron los siguientes:
- Los niños que acosan con frecuencia a sus compañeros y aquellos que acosan y son víctimas del acoso escolar (el 8,8% de la muestra) son responsables del 33% de todos los actos criminales juveniles registrados durante el periodo de seguimiento de 4 años.
- Un estatus de acosador escolar predice acciones criminales ocasionales y repetidas, mientras que el estatus de víctima del acoso escolar predice acciones criminales repetidas.
- El acoso escolar predice la mayoría de los tipos de actos criminales (actos violentos, robo, conducir bebido, quebrantar las normas de tráfico), una vez controlados estadísticamente los niveles educación en la familia.
- Sin embargo, los niños que han sido frecuentes agresores o víctimas de acoso escolar, si no tienen un elevado nivel de síntomas psiquiátricos, no presentan niveles elevados de criminalidad juvenil.
La conclusión de los autores es que los niños que con frecuencia son agresores o víctimas de acoso escolar tienen un mayor riesgo de desarrollar una conducta criminal al final de la adolescencia, cuando esta situación se asocia con un nivel elevado de síntomas psiquiátricos.
En consecuencia, los niños que son protagonistas, activos o pasivos, de acoso escolar, deben ser explorados cuidadosamente en busca de síntomas psiquiátricos.
Fuente: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine
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