El ácido fólico previene la espina bífida
En un trabajo publicado en el número del 20 de Junio de 2001 en la revista Journal of American Medical Association, investigadores de los Centers for Disease Control and Prevention de Atlanta, Ga, llegan a la conclusión de que se ha producido en los EEUU una llamativa reducción (19%) en la prevalencia de los defectos fetales del tubo neural (espina bífida como el más representativo) desde que se cumplen las recomendaciones de la Food and Drug Administration que exigen enriquecer las productos derivados de los cereales con ácido fólico.
Los defectos del tubo neural se producen en las fases más precoces del desarrollo fetal, cuando las células que van a constituir el cerebro y la médula espinal forman inicialmente un tubo conocido como tubo neural. Estos defectos son los siguientes:
- La espina bífida abierta, un grave defecto del desarrollo embrionario en el cual el recién nacido presenta una parte de la médula espinal y sus raíces -la lumbosacra con preferencia- expuesta a través de una hendidura de su columna vertebral. Los síntomas incluyen parálisis de las extremidades inferiores, incontinencia y retraso mental debido a la asociación de la espina bífida con una hidrocefalia. La presencia de espina bífida se asocia con la demostración en el liquido amniótico de niveles elevados de alfa-fetoproteína.
- En la espina bífida oculta la hendidura ósea de la columa vertebral se encuentra recubierta de piel.
- La anencefalia es un gravisísimo defecto que presenta una ausencia parcial o completa de los huesos de la parte posterior del cráneo y de los hemisferios cerebrales, todo ello incompatible con la vida.
El ácido fólico (ácido pteroilglutámico) forma parte del complejo vitamínico B y su papel es importante en la síntesis de los ácidos nucleicos. La actividad metabólica del ácido fólico es interdependiente con la de la vitamina B12, siendo ambos factores necesarios para las células que se dividen con gran rapidez, como son las embrionarias. Un déficit de ácido fólico condiciona también el desarrollo de la anemia megaloblástica. Son buenas fuentes de ácido fólico el hígado, los extractos de levaduras y los vegetales.
La administración de ácido fólico a las embarazadas empezó a ser recomendada en el comienzo de la década de los años 90 como medio para reducir el número de casos de espina bífida y otros defectos del tubo neural ,y su eficacia fue comprobada en varios ensayos clínicos. En el año 1992 , el Servicio de Salud Pública de los EEUU recomendó que todas las mujeres en edad reproductiva que pudieran quedar embarazadas, deberían consumir 400 microgramos diarios de ácido fólico. No obstante, tan solo un 29% de las mujeres norteamericanas seguían esta recomendación en 1998.
En un esfuerzo para reducir la frecuencia de la espina bífida y otros defectos del tubo neural que pueden ser prevenidos con la adminisración de ácido fólico, la FDA autorizó en 1996 la adición de ácido fólico a todos los productos derivados de cereales , recomendación que se haría obligatoria en Enero de 1998.
El objetivo de este trabajo ha sido evaluar el impacto del enriquecimiento de los derivados de cereales con ácido fólico sobre la prevalencia de la espina bífida en los EEUU. El resultado de la investigación epidemiológica ha sido el siguiente:
- La prevalencia de todos los defectos del tubo neural en los EEUU ha disminuído desde 37,8 a 30,5 por 100.000 nacimientos vivos desde que se hizo obligatorio el enriquecimiento con ácido fólico de los productos derivados de cereales (19%).
- La prevalencia de la espina bífida ha descendido desde 26,2 por 100.000 nacimeintos vivos a 20.2 por 100.000 nacimientos vivos.Un descenso del 23%.
- La prevalencia de la anencefalia ha descendido de 11.6 por 100.000 nacimientos a 10.3 por 100.000 nacimientos. Un descenso del 11%.
Los autores admiten que otros factores, además del ácido fólico, pueden haber contribuído a este llamativo declive los defectos del tubo neural
En un editorial publicado por el British Medical Journal en el que se comentan estos importantes resultados, se hace notar que la política de recomendar a las mujeres que esperan ser madres tomar estos suplementos de ácido fólico no funciona como debiera, ya que el principal problema es administrar el suplemento vitamínico en el momento adecuado. "Dado que la mitad o más de los embarazos no han sido planteados, las mujeres no han sido protegidas en el momento crucial que es inmediatamente después de la concepción".
Fuente:
www.bmj.com
www.cdc.gov/ncbdd/folicacid
www.jama.com
|