El estudio ha sido realizado sobre una población de adolescentes reclutadas en 44 escuelas australinas en Victoria, seguida desde Agosto de 1992 hasta Marzo del 2003. El estudio se ha limitado a 999 adolescentes del sexo femenino que sobrevivieron hasta la edad de 24 años. La edad media al comienzo del estudio de estas adolescentes fue de 14,91 años y de 24.03 al darlo por concluido.
Se determinó a los 24 años de edad, mediante informe personal de las participantes, si habían sufrido abuso sexual antes de los 16 años de edad. De las 999 participantes, el 12,1% habían sufrido un episodio de abuso sexual, y el 8,2% había sufrido 2 o más episodios.
Se definió, mediante el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), si la participantes sufrían síndromes de anorexia nerviosa y de bulimia.
Los resultados han sido los siguientes: la incidencia de un síndrome de bulimia durante la adolescencia fue 2,5 veces más elevada entre las participantes que habían informado de 1 episodio de abuso sexual, y 4,9 veces más elevada entre las que comunicaron 2 o más episodios de abuso sexual, cuando se comparaban estas incidencias con las participantes que no habían sufrido ninguno tipo de abuso sexual.
Esta asociación entre abuso sexual y bulimia persiste después de los ajustes estadísticos apropiados para eliminar la influencia de otros factores o mediadores.
No se ha encontrado asociación entre el abuso sexual en la infancia y el desarrollo de síndromes de anorexia nerviosa.
La conclusión de los autores es que el abuso sexual en la infancia parece ser un factor de riesgo para el desarrollo de un síndrome de bulimia.